La sinterización selectiva por láser (SLS) es una tecnología común de impresión 3D basada en un lecho de polvo. Se basa principalmente en el principio de sinterización a alta temperatura de materiales en polvo mediante irradiación láser infrarroja. Un ordenador controla el dispositivo de posicionamiento de la fuente de luz para lograr una colocación precisa. Al repetir el proceso de esparcir el polvo y fundirlo donde sea necesario, las piezas se construyen en el lecho de polvo.
Los materiales SLS se utilizan en una amplia gama de aplicaciones. En teoría, cualquier material en polvo que pueda formar enlaces interatómicos al calentarse puede utilizarse como material SLS, y el más utilizado es el conocido y económico material de nailon, también conocido como PA12 (poliamida 12).
Quienes conocen la impresión 3D SLA saben que esta tecnología requiere estructuras de soporte durante la impresión, por lo que, una vez finalizado el proceso, se realizan procedimientos de postprocesamiento como la eliminación del soporte, el lijado, etc. En cambio, en la impresión 3D SLS, el polvo utilizado sirve tanto de material como de soporte. Por lo tanto, SLS ofrece una alta tasa de aprovechamiento del material, ya que el polvo sobrante tras la impresión puede reciclarse y reutilizarse.
A pesar de que la tecnología SLS no tiene un precio de material elevado y cuenta con una alta tasa de utilización del mismo, ¿por qué sigue siendo un servicio de impresión caro? Existen varios factores importantes:
1. Alto coste de las máquinas SLS. A diferencia de las tecnologías FDM y SLA, que cuentan con máquinas de sobremesa, actualmente los equipos de impresión 3D SLS son solo de grado industrial y no son adecuados para aficionados a la impresión 3D en general ni para grupos pequeños.
2. Si bien la tasa de reutilización de materiales en la impresión 3D SLS es muy alta, su tasa de consumo de materiales también es muy alta, lo que conlleva un elevado coste de los materiales.
3. Las piezas SLS tienen un acabado superficial granulado y porosidad interna, lo que requiere una serie de procedimientos de postprocesamiento complejos, que aumentan los costos de mano de obra y los costos de las herramientas y materiales de postprocesamiento en el proceso.
4. La calidad de las piezas SLS se ve muy afectada por el polvo y no es fácil de mejorar.
5. Los requisitos de diseño para los archivos 3D en SLS son exigentes y, por lo general, algunas piezas largas o con agujeros pequeños no se pueden imprimir con precisión mediante SLS porque son propensas a deformarse y a la sobresinterización.
De igual manera, la impresión 3D SLS presenta ventajas muy evidentes. Como se mencionó anteriormente, el costo del material es bajo y, además, ofrece una excelente tasa de aprovechamiento. Asimismo, el nailon utilizado en SLS posee alta resistencia y tenacidad, así como una mayor resistencia a la corrosión, y las piezas sinterizadas tienen una larga vida útil. Por lo tanto, SLS es una de las soluciones más rentables para la producción de lotes pequeños.

